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EL HUMOR COMO ESTRATEGIA DE RESISTENCIA EN

LOS PRINCIPISTAS EN CAMISA (1876-1877) Y EL NEGRO TIMOTEO (1895-1896)

 

Martha Callaba

 

Índice

I.- INTRODUCCIÓN

II.- EL HUMOR: OTRA FORMA DE PRESENTAR LA REALIDAD

III.- LOS PRINCIPISTAS EN CAMISA

Un poco de historia

Descripción física

DESCRIPCIÓN DE CONTENIDOS

            El texto escrito

            Las páginas centrales

IV.- EL NEGRO TIMOTEO

            Descripción física

            DESCRIPCIÓN DE CONTENIDOS

El texto escrito

            Las páginas centrales

V.- CONCLUSIONES

BIBLIOGRAFÍA

FUENTES

 

 

I.- INTRODUCCIÓN

 

Este informe pretende ser una introducción al tema del humor, sus manifestaciones, sus escenarios en la sociedad uruguaya de fines del siglo XIX. ¿Se reían nuestros sesudos forjadores de la patria? ¿De qué? ¿Hubo espacio para el humor y la risa en nuestra turbulenta historia? Transitaremos en esta investigación solamente por dos publicaciones, del denominado “humor político” y por el espacio de dos años, puesto que ese es el material de que disponemos en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.

Este recorrido es parcial, ya que abarca solamente dos revistas y un período acotado, pero que nos permite realizar otra mirada sobre la sociedad uruguaya de la época y realizar otras lecturas, no agotadas, apenas esbozadas pues de alguna manera este informe pretende ser una invitación a futuras investigaciones de un corpus no demasiado investigado y evaluado.

Es otro costado de nuestra sociedad y que nuestra historia muchas veces ha dejado de lado o relegado en las urgencias de atender y observar otras manifestaciones, consideradas de proyección más relevante.

II.- EL HUMOR: OTRA FORMA DE PRESENTAR LA REALIDAD

 

Ya Horacio en su Ars Poetica  ubicaba a la risa en el ámbito de lo inadecuado y de lo indecoroso, allí donde lo adecuado es la norma y lo decoroso también, del mismo modo que Aristófanes en sus célebres comedias introduce no sólo motivos inadecuados, sino también puntos de vista inadecuados con lo que trastroca y transforma el asunto y cuestiona aspectos que de otro modo hubieran pasado inadvertidos. En Las Avispas animaliza a las personas y en Lisístrata muestra la resistencia de las mujeres a la guerra, instando a sus maridos a no ir so pena de no atenderlos y no cumplir con sus deberes conyugales. Se introduce entonces un factor de distorsión alrededor del cual se desarrolla toda la acción.

Plauto también hace desfilar en sus comedias una galería de personajes que se encargan de que se confunda el amor con el comercio, la valentía con la fanfarronería, el adulterio como práctica del esposo y de la esposa, instalándonos así  en “el mundo al revés” uno de los tópicos del universo de lo cómico. En todas las imágenes (textuales o no), es la del mundo invertido, la que adquiere mayor peso. No es un recurso nuevo, bien al contrario, se ha repetido una y otra vez, y ha alcanzado cotas de popularidad muy notables. Si empezó siendo una reflexión de carácter moral –el mundo trastocado, cabeza abajo, dislocado por el comportamiento desordenado de los seres humanos–, es ahora una reflexión jocosa sobre la naturaleza del mundo, la cotidianeidad de esa realidad descoyuntada, la risa que produce.

Este tópico se practica, como vemos, desde muy antiguo y recorre toda la historia de la comicidad hasta nuestros días.

 

III.- LOS PRINCIPISTAS EN CAMISA

 

Un poco de historia

 

El historiador Prof. Juan Antonio Oddone en El principismo del setenta a modo de conclusión afirma que

 

bajo la denominación genérica del Principismo, cabe entender una actitud mental –de corte doctrinario e inspiración liberal– manifiesta ante la realidad social del país antes y luego de su auge setentista. Esa actitud, o escuela, como también se le ha llamado, recorta su perfil en la reacción de ciertas minorías cultas o ilustradas frente a la anarquía o la autarquía que definían, a modo de secuela del dominio hispano, las alternativas de cosmovisión política vigente desde los albores de la independencia. Asonadas, revueltas, violencias, motines y dictaduras dieron, desde su hora inicial, la oscura pauta de nuestra azarosa vida constitucional. El Principismo, así encarado, y con distintas denominaciones, viene a ser una constante del pensamiento político latinoamericano, en cuanto definitiva secesión espiritual con la Colonia (1956: 165-167).

 

Más adelante agrega

 

Las minorías liberales del setenta, pues, empeñadas en un profundo reajuste de los modos de convivencia política y social, tal como lo venía reclamando la infausta experiencia de los mal avenidos bandos tradicionales, se proponen la superación de ese pasado incoherente que comprometía el destino de la democracia institucional

[…] El Principismo, más allá de sus utópicos desvíos o de su intolerancia doctrinaria, ha apurado, en breve trámite, una rendición de cuentas con el pasado que se volvía incuestionable reclamo luego de cuarenta años de equívoca vida independiente.

[…] Movidos por aquel ideal de libertad e individuo –hombres del siglo XIX, al fin– supieron afrontar, a ejemplo e inspiración de sus apóstoles liberales del orleanismo, la prisión, el destierro y aún la muerte, en aras de su intransigente credo.

[Y concluye:] Su revolución espiritual señaló rumbos precisos, en los hábitos y las ideas políticas, y, en más de un aspecto posibilitó el régimen institucional que hoy rige a la República.

Por otro lado Alberto Zum Felde considera

 

Con Latorre, primero, desde el 75, con Santos, después, hasta el 87, durante más de una década, los jefes de regimiento impusieron su dictadura ominosa e incontrastable. El militarismo era la única fuerza orgánica y efectiva dentro de aquella pseudo-democracia inorgánica e indigente, que no tenía para oponer al caudillismo gauchesco del interior, reacio a las disciplinas civiles, más que una débil minoría de ciudadanos doctos, dividida aún por sus tradiciones partidarias (1987: 165).

 

Para culminar esta breve ubicación histórica citaremos al Profesor Pablo Rocca:

 

Los hermanos Ramírez (José Pedro, Gonzalo, Carlos María y Octavio), Julio Herrera y Obes, José Pedro Varela, Agustín de Vedia, José Sienra y Carranza, Luis Melián Lafinur, José Cándido Bustamante, Gregorio Pérez Gomar, Alcides de María formaban el grueso de los principistas del setenta, los doctores urbanos, el grupo de elegidos para guiar los destinos de la masa ignorante con la que no podían contar hasta que no fuese regenerada por la civilización. Liberales en política y en economía, racionalistas, deístas y anticlericales, perseguidores de utopías asépticas en medio del desastre, unos y otros provenían del Partido Colorado (a excepción de Vedia), varios buscaron articular fuerzas ajenas a la adhesión irracional por la divisa (el Partido Radical, el Partido Liberal), efímeras expresiones de secta. Pero por encima de facciones todos se unieron contra los caudillistas (los candomberos) de las columnas blancas y coloradas.” (1991: 7)

 

Descripción física

 

Se relevaron sesenta y nueve números pues el tomo correspondiente a las publicaciones comienza con el número dos del 7 de mayo de 1876 y culmina con el número setenta del 30 de diciembre de l877.

Los principistas en camisa responden al formato tabloide, son impresos en papel de diario y cuentan con dos hojas. En la primer hoja y en la parte superior izquierda nos encontramos con la fecha, ej: “Mayo 7 de 1876”, en el medio dice “Montevideo” y a la derecha están los datos correspondientes a la frecuencia de la publicación, ej: “Año 1, Número 2”.

Más abajo, con letras grandes y centrado está el nombre del periódico LOS PRINCIPISTAS EN CAMISA y bajo éste, con letras no tan grandes, pero igualmente destacado dice: Periódico Crítico, Burlesco y de Caricaturas. Cerrando la presentación encontramos la “Oficina de redacción Calle Sarandi número 291”, luego “Editor Responsable José M. Muñoz” y del lado derecho “Suscripción mensual l $ números sueltos 20 cts”.

Es un periódico semanal y está  diagramado a tres columnas en las cuales están distribuidos numerosos artículos de distinta extensión, generalmente en la primer página están los artículos más largos y en la última los más cortos, siendo algunos de éstos  a veces de tres o cuatro renglones. Todos los artículos tienen un título destacado, con una buena separación entre uno y otro.

Las dos páginas centrales están ocupadas por una escena caricaturizada, probablemente realizada a lápiz negro de trazo blando. En todos los periódicos relevados se repite el mismo esquema de diagramación, de presentación, así como también la caricatura como elemento cómico visual. Hay cambios en la Oficina de Redacción, como por ejemplo en el Número 2, la sede es “Calle Cámaras, Número 129”, en el Número 30, “Calle Florida, Número 108”, en el Número 36, “Buenos Aires, Número 236 A”, y también hay una interrupción en la publicación que se produce entre el número 60 del 17 de junio de 1877 y el número 6l que reaparece el 28 de octubre del mismo año. A partir del número 6l se perciben algunos cambios como por ejemplo en el nombre del periódico que se muestra con letras más pequeñas y más gruesas, así como también la leyenda que rezaba “Periódico Critico, Burlesco y de Caricaturas”, ahora dice “Periódico Político y Crítico de Caricaturas”.

La letra de los artículos es un poco más grande y la última página no tiene la profusión de notas que contaban las anteriores publicaciones.

 

DESCRIPCIÓN DE CONTENIDOS

Los números relevados dan cuenta que fueron publicados durante la dictadura del Coronel Latorre. No poseemos datos de cuando dejó de salir, o sea que no sabemos qué período abarca la publicación completa de la revista.

Antes de analizar los contenidos, conviene, para terminar de ubicarnos, que tengamos presente algunos datos del Editor.

 

El doctor Muñoz, [señala Juan Antonio Oddone] soldado de la Defensa y más tarde representante en las Cámaras doctrinarias del 52, condenó la política florista con la violencia de su temperamento y con el vigor de sus convicciones. Su arresto espectacular, su furiosa campaña contra el caudillo desde La Libertad y su participación activa en los conatos revolucionarios contra el Fuerte, le alejaron de Montevideo, consumada su ruptura con la fracción mayoritaria colorada, en un voluntario ostracismo que se prolonga hasta 1870 (1956: 10).

 

El doctor José María Muñoz era en rigor –por su filiación política, sus condiciones personales y su limpia ejecutoria cívica– el obligado y unánime candidato de los partidos de principios. Ausente quince años del país, su figura, saludada con veneración luego de la Paz de Abril, encarna un elevado símbolo civilista. Al promediar el año 72, el doctor Muñoz descollaba en la nómina de posibles candidatos presidenciales (Oddone, 1956: 61).

 

El texto escrito

Encabeza la publicación de Los Principistas en camisa, un primer artículo que puede ser extenso o no, que es el artículo central y el que va dar el fundamento al dibujo de las páginas centrales.

En el N° 2, ese primer artículo se titula “La Barca Puig” y la caricatura lleva por título “Viaje de Exploración de la Barca Puig”, en el N° 3 el primer artículo es “La familia imperial” y la caricatura tiene el mismo nombre, esta constante se repite en todos los números relevados.

Hay espacios relativamente estables, como por ej. “El Observatorio” en donde alguien que tiene binoculares se dedica a tomar nota de los personajes que pasan por la calle, describirlos y anotar alguna opinión sobre ellos. Uno de los más mencionados es José Pedro Varela del cual se dice: “austero”, “irreprochable”, “gente decente”, “pillo refinado”, “puritano”, “haragán incapaz de ganar un peso” y de Alfredo Castellanos se señala: “señor tragavientos”, “borracho”, “pilluelo”, “desvergonzado”, etc. La galería de personajes es muy amplia y esta nota se mantiene hasta el N° l8.

Un espacio permanente es “Crónica de Teatros” en el cual se hace una reseña de los espectáculos teatrales de Montevideo, así como menciones a las Compañías Teatrales y a los actores más destacados, pero también muchas veces se filtra algún título referido a la situación política o económica, como al tema más relevante del momento. Este artículo cambia de título a partir del N° 30 pasándose a llamar “Revista de Teatros”.

A partir del N° 8 se encuentran las “Entradas marítimas”, espacio en el cual se describen las embarcaciones que entran y salen: Bergamín “Esperanza”, Barca “Voladora”, Fragata “Descanso”, Vapor “Principios”, Goleta “Indignación”. Este espacio se mantiene casi a lo largo de todas las entregas. Otros ejemplos: “Llegan barcas”, “Esperanza Perdida”, “Idea”, “Desengaño”, Goleta “Principista”, “Sin Conciencia”, Falucho “Muñoz”, Bergamín “Simpleza” (N° 20).

Buques llegados, Barco “Constitución”, Corbeta “Ignorancia”, Falucho “Esperanza”, Fragata “Legalidad”, Fragata “Dictadura”, Buques “No te embobes”, “Salsipuedes”, “El Águila” y “Malparado” (N° 23). Entradas, Vapor “No te fíes” de Norte América –de Buenos Aires, Vapor “No te descuides”– de Buenos Aires, Vapor “Alerta” (N° 25).

Hay otros artículos en los que permanentemente aparece el nombre de una persona. Estos artículos a veces son extensos y otras veces son a modo de noticia muy breve. Algunos ejemplos de personas a las cuales se le dedican esas notas: “El perjuro miserable Martín Berinduague”, “El perjuro sin conciencia Gonzalo Ramírez”, “El enviado Adolfo del Campo”, “El emisario Adolfo del Campo”, “Julio Animé y Carlos Lerena”, “El pilluelo Gregorio Pérez”, “El escandaloso Gregorio Pérez”, “Alfredo Castellanos (a) el cabezón”, etc.

También se “organizan” rifas y se distribuyen los premios a quienes han sido favorecidos: “Premios de la Rifa Bousquet y nombre de los agraciados” (N°33):

 

Dr. Granada – Una enagua bordada

Dr. Berinduague – Una caja de broches

D. José P. Varela – Un traje completo de Amazona

D. Gonzalo Ramírez – Una caja de quina

D. Juan C. Blanco – Un corsé de señora

Los del Pasquín Timoteo” – Un cajón semilla de alfalfa

 

Otro tema al que recurre la publicación son supuestas “Multas impuestas por la policía”:

 

Don Adolfo del Campo por negarse a entregar el importe de los números de la lotería extraordinaria..........................................................................$ 4

Don José P. Varela por tomar más agua de la necesaria (el día de los premios)...................................................................................$ 4

Al Gerente del Casino por permitir juegos de azar en dicho establecimiento.........................................................................$100

A dos beatas por bañarse en la iglesia......................................$ 4

Don Domingo Aramburu por encontrarlo vestido de mujer tratando de engañar a un comerciante portugués...............................................................$ 4

Dr. Pedro Bustamante por estar cantando el himno nacional a deshoras de la noche...........................................................................................$ 25

A los Drs. D. Aramburu y C. A. Lerena por escándalo con dos francesas.......................................................................................$ 25

A los redactores de Timoteo por echar basura a la calle............$ 20

 

De acuerdo a fechas y acontecimientos claves aparecen secciones correspondientes a dichas circunstancias, por ejemplo en Carnaval tenemos a “Comparsas”:

 

“Los Bribones Presidente D. Miguel Álvarez”

“Los Duelistas Presidente Sr. Fortinho”

“Los Financistas Presidente Sr. Vidiella”

“Los Cupidos Presidente Sr. García Mont”

“Los Contrabandistas Presidente Sr. C. Pino”

 

Y con motivo de las fiestas de fin de año en el N° 70 del 30 de diciembre de 1877 encontramos:

 

“Regalos que serán presentados el día 1º del año de 1878 a las personas siguientes”:

 

Al Dr. Melián Lafinur un espanta moscas, regalo del Sr. Fco. Maciel y Sosota

Al Dr. José Pedro Ramírez una caja de naipes finos presente de su amigo D. Juan Fco. Santos

A D. Eduardo Flores una vistosa y grande damajuana de Cognac, presente de D. Horacio Fariña

A D. Juan P. Ramírez una vistosa peluca tricolor y una caja de polvos regalo del turco Santiago Botana”, etc.

 

En cuanto a la forma de presentación de las distintas notas, secciones y artículos encontramos que, además de ser una publicación que emplea fundamentalmente la prosa, aparecen muchas composiciones en verso, como por ejemplo esta “Décima de un Pandero” (N° l5).

 

Que siga la dictadura

Es lo que pedir debemos,

De lo contrario, tendremos                                                       

Otra nueva desventura;                                                 

En desdicha y amargura                                                            

Fue hundida nuestra nación,                                                                                         

Salvemos la situación     

Que tanto peligro corre

Y que el coronel Latorre

 

Cumpla su santa misión             

Mientras el aliento dura

Orientales y extranjeros

Sostened la dictadura,

Que tanto bien nos procura

Ella nos da protección

Y así con justa razón

Hoy en bondad lo declara

Que si no es de linda cara

Es de vano corazón.

 

Muchos años han pasado

Del maldito “Siglo” viejo

Y ay juna! como el cangrejo

Para atrás hemos marchado

La gloria nos han robado

Esa gente de maldad,

Más hoy que hay tranquilidad

En nuestra patria querida

Dios le conserve la vida

Al gobernador que está

 

Todos con amor debemos

Y voluntad decidida

Rogar a Dios por la vida

Del dictador que tenemos

Pues en él reconocemos

Un sabio gobernador

Él no entiende de Doctor

Como lo que El Siglo encierra,

Pero en toda nuestra tierra

No se encuentra otro mejor.

 

También encontramos el género teatral como aparece en el N° 52 del 6 de mayo:

 

“Obra de Teatro... LAS MORALIDADES, Drama en tres actos”. Esta “obra” sigue en el N° 53 y culmina en el N° 54; y los diálogos son entre dos, tres y a veces más personajes.

El sistema retórico de preguntas está presente en el N° 19, ej.: “A cuentas y a palos. Preciso es llamar a cuentas a los principistas sobre su pasado político y sus propósitos de actualidad”

¿Quiénes fueron los que enarbolaron el estandarte de la revolución tricolor? Los principistas

¿Quiénes fueron vencidos y desbandados sin disparar un tiro? Ellos

¿Quienes recomenzaron el insulto y la persecución de los hombres y familias por la prensa? Ellos

¿Quienes establecieron los pasquines de caricaturas? Ellos

¿Quienes pedían y suplicaban al Coronel Latorre la absorción de todos los poderes? Ellos

¿Quiénes querían la dictadura absoluta? Ellos

¿Quiénes conspiran contra la situación y traman el asesinato del coronel Latorre? Ellos

Suma de los principistas: Perturbación de la paz pública

Revoluciones

Dominación absoluta

Exterminio de sus adversarios políticos

Explotaciones y robos

Asesinatos

Cancelación – Matarlos a palos”

 

En este juego de preguntas y respuestas encontramos en el N° 67 una sección que lleva por título “Diversiones públicas”:

 

¿En que se parecen José P. Ramírez al sordo Durán?

En que da las espaldas a las lamentaciones de los aislados principistas

¿En qué se parecen Corralón y Figueroa?

En lo sarnosos y sucios

¿En que se parecen los malos de los buenos?

En que unos hacen adoquines y los otros pasean

¿Por qué Latorre gobernará un año más?

Porque así lo han resuelto los doctores de nuestra santa iglesia... principista

 

Las páginas centrales

            Como ya se mencionó estas páginas están ocupadas por un dibujo caricaturesco de importantes dimensiones puesto que la revista tiene formato tabloide.

En una caricatura todo el efecto reside en el desajuste visual creado por el dibujante entre la experiencia del espectador y los rasgos de su figura. Esto puede significar que el humor no brota sino cuando conocemos a la persona (o cosa) aludida por el dibujo. Este hecho limita las posibilidades de esta técnica, que suele desenvolverse en torno a circunstancias privativas de un país, región, ciudad, a los caracteres más llamativos de su vida cotidiana, política, etc. “Arte de circunstancias” la caricatura puede perder vigencia rápidamente o se convierte, en un auxiliar de la información histórica y expresiva de una época, de un lugar o de un proceso. Algo de esto sucede cuando nos enfrentamos a las caricaturas de Los principistas en camisa y es justo reconocer que mucho se nos pierde por pertenecer a otro tiempo y a otra realidad. Pero no podemos dejar de sorprendernos con la calidad del dibujo, realizado con tan pocos elementos (probablemente lápiz), de la sabia linealidad del trazo, de los detalles, de la desbordante creatividad, del manejo de las circunstancias y de los personajes de la época, que sin duda merece un más profundo y serio análisis del que hoy podemos esbozar aquí.

Cada caricatura es una gran escena, es el gran teatro del mundo (aunque represente la cotidianeidad), es la parodia y el exceso, lo abigarrado y lo grotesco, el ritmo frenético y el disparate de los acontecimientos. Los temas, como señalábamos, refieren a los sucesos de la época, pero hay escenarios que se repiten, como por ejemplo: el sueño –“Sueña que el Coronel Latorre desaparece”, N° 9–, el manicomio o la locura –“Locos de remate”, N° 20; “Los locos se divierten”, N° 21; “Furiosos”, N° 22; “Les vuelve el juicio”, N° 23; “Baile y música tenemos, baile y música queremos”, N° 24; “De alta”, N° 27–, la iglesia –“Reconciliación con la iglesia”, N° 33; “La penitencia y la excomunión”, N° 34; “El nacimiento”, N° 35–, el carnaval –“Candombe fraternal”, N° 37; “Conspiración. Comparsa”, N° 40; “Conspiración carnavalesca”, N° 42.

 

IV.- EL NEGRO TIMOTEO

 

Su aparición data de l876 y su publicación se mantuvo durante varias épocas y regímenes políticos. El período que examinamos es el comprendido entre 1895 y 1896, durante el gobierno de Juan Idiarte Borda, la reorganización del Partido Nacional y la revolución contra el Presidente de la República.

Respecto a su editor y redactor, Washington José Pedro Bermúdez (1847-1913), Óscar Brando señala:

 

Periodista, dramaturgo, lexicógrafo. Nació durante la Guerra Grande entre las huestes sitiadoras. Hijo del poeta Pedro Pablo Bermúdez, militó como su padre en las filas del Partido Blanco. Periodista incansable, logró notoriedad con la difusión de su periódico satírico El Negro Timoteo. Colaboró con otros periódicos y en 1894 funda El Pobrecito Hablador. Fue Jefe Político del departamento de Treinta y Tres y diputado. Acompañó su éxito de periodista con otras actividades: importante lexicógrafo y folclorólogo, enfrentó la tarea de construir un diccionario de voces rioplatenses, editada una parte, el resto continúa inédito en la Academia Nacional de Letras (Diccionario de Literatura Uruguaya, Tomo A– K, Montevideo, Arca/Credisol, 1987: 96-97).

 

Descripción física

 

Se relevaron cuarenta y cuatro números del Primer Volumen de la Segunda Época –desde el 3 de marzo de 1895 (N°1) hasta el 29 de diciembre de 1895– y cuarenta y ocho números del Segundo Volumen de la Segunda Época –desde el 5 de enero de 1896 (N°1) hasta el 29 de noviembre de 1896 (N°48)–.

El formato de la revista correspondería al tamaño oficio; consta de cuatro hojas y el papel es más grueso, está escrito a tres columnas y es una publicación semanal. La primera hoja está compuesta por el título y el dibujo de El Negro Timoteo que es un atildado y prolijo mucamo y se presenta leyendo las páginas de una publicación con un plumero en la mano izquierda y una escoba bajo el brazo derecho. Este dibujo tiene un color sepia en distintas tonalidades, que se va a mantener en las otras composiciones que acompañan ese número de la revista. Bajo el dibujo encontramos el nombre del director y redactor (que ya señalamos) así como el del director artístico: Antonio Pérez (a partir del N° 23 el nombre del director artístico no aparece más y los dibujos tienen otra firma).

Enmarcado en un rombo y hacia la izquierda encontramos el nombre del administrador: Pedro W. Bermúdez, la Dirección: “Calle Treinta y Tres N° 91” y los datos de la suscripción: mensual $ 0,80, número suelto $ 0,20 y atrasado $ 0,30. Hacia la derecha y ocupando ya todo el espacio que queda libre hallamos un dibujo al cual siempre acompaña una composición poética que remeda la payada.

En las páginas que siguen hay secciones variadas de acuerdo también a los sucesos del momento y cada una de ellas tiene al lado pequeños dibujos que son alusivos al texto y que recuerdan los libros de cuentos infantiles. No hay demasiado destaque entre un artículo y otro a pesar de que cada sección tiene título y a veces forman un conjunto abigarrado que cuesta desentrañar lo que corresponde a cada cosa. La única sección que tiene un sitial privilegiado con un título importante es “Cosas de Negro”.

Las páginas centrales están ocupadas por cuadros que forman relatos gráficos caricaturizados o por una caricatura; y en la última página hay una sección de “Pasatiempos” y avisos que publicitan determinados servicios.

Como aspecto interesante a destacar dentro de lo que puede ser una descripción física es la gradual incorporación del color. Si bien en las primeras publicaciones se maneja un solo color que va variando, así por ejemplo tenemos que la primer publicación es en color sepia, la segunda es en azul, luego verde, en las siguientes aparecen tres y cuatro tintas simultáneamente lo que le imprime indudablemente otra fuerza y otro atractivo.

 

DESCRIPCIÓN DE CONTENIDOS

 El texto escrito

 

Hay temas puntuales como por ejemplo el ineludible carnaval:

 

– Adiós, che, mascarita, ya se quien eres: un exvistas de Aduana

– ¿Y en qué me has conocido?

– En que desempeñas a las mil maravillas el oficio de ciego.

– ¿Y aquel que va de rana cabalgando en una escoba?

– Imita al cónsul... del mismo apellido, que anda montado en Yegua por esas calles de Dios (“Diálogos carnavalescos”, N° 1).

 

O el día de los inocentes:

 

Quien jure que a las bastillas

No se mandan voluntarios,

Y que no hay castigos diarios,

Y rotura de costillas

Hechas por cualquier teniente

¡Qué inocente!

  

[...] Quien piense que la opinión

De la mayoría influye

En eso que constituye

Toda la administración

De este pueblo del Oriente

¡Qué inocente!

 

[...] Y por fin el ciudadano,

Únicamente en la idea

Hoy por hoy, que vivir crea

En un país republicano

Noble, digna y libremente

¡Qué inocente!.

(“Otros inocentes (De todo el año y no del día de ayer)”, N° 44).

 

Hay secciones que tienen cierta permanencia como “Carta dirigida a su padre por Nacimiento del Corral” en la cual el joven Nacimiento cuenta a sus padres u otros miembros de la familia cosas que le suceden en la ciudad, acontecimientos dignos de ser narrados por su rareza, por la impresión que le causan o las críticas que le despiertan. Este joven se presenta como muy inocente. Su candidez y capacidad de asombro, sumadas a cierto estilo “gauchesco” para narrar (siempre en verso y con una rima muy marcada) lo hacen muy gracioso y también muy crítico. Se apela con mucha frecuencia al género teatral y se proponen distintas obras:

“Las preocupaciones de Juan”, N° 2; “Una moda de París (Cuadrito de costumbres oficiales)”, N° 2; “El Ministro Viñas”, N° 6; “La vuelta de Tartarín”, N° 9, etc.

En cuanto a los artículos “Cosas de Negro” podemos consignar que se trata de una mezcla de diferentes noticias cortas que no sólo refieren a sucesos de la capital sino también del interior recepcionados a través de las publicaciones de los distintos departamentos y/o localidades, lo que denota un flujo de información con el interior del país muy interesante teniendo en cuenta la época y los medios de comunicación con que se contaba.

Al título “Pasatiempos” corresponden charadas, sopas de letras, problemas de ingenio, anagramas, letras revueltas, losanges, palabras en cruz, adivinanzas, cuyas soluciones van a aparecer en la revista siguiente.

 

Un arbusto es prima tercia,

Dos y prima es una anciana.

Tres y prima es hendidura,

Es un héroe de la patria

Dos con tercia, y juntas todas

Son el nombre de la patria.

(“Charada”).

 

Es interesante la presencia de avisos publicitarios que se mantienen en los dos volúmenes relevados: “Sastrería del Yankee”, “Habanos Piriápolis”, “Confitería Americana”, “El Anticuario”, “Santini Hermanos –Fotógrafos”, “«El Fogón» –Periódico Criollo”, etc.

Pero el blanco de la crítica, la comicidad, la ironía y el ridículo es el Presidente Juan Idiarte Borda sobre el que hay una profusión de “artículos de costumbres”. También es el inspirador de la mayoría de las caricaturas.

Estos son algunos de los títulos que aparecen en la revista: “Los recibos de Don Juan”, “Los furores de Juan Lanas”, “El estómago de Don Juan”, “Don Juan en estatua”, “La apoteosis de Don Juan”, “El festín de Don Juan”, “¡Honesto Juan!”, “Los martes de Juan Lanas”, “Don Juan con cota de malla”, “Don Juan y la jalapa”, etc.

 

Las páginas centrales

           Como señalábamos, en estas páginas se encuentran relatos gráficos, dibujos humorísticos o caricaturas. Los orígenes del relato gráfico (o historieta) pueden relacionarse con el desarrollo del periodismo moderno, teniendo como antecedentes todo el imaginario popular, los libros infantiles ilustrados, el grabado costumbrista o la caricatura política.

El relato gráfico nos ofrece un mensaje habitualmente mixto, compuesto por dibujo y palabra y que en este caso se presenta en cuadros con la incorporación del color y una leyenda en la parte inferior que refuerza y/o explica el contenido de los mismos.

No falta el dibujo humorístico compuesto por un título temático y por numerosos cuadros que amplían y explicitan el título. Algunos ejemplos resultan ilustrativos:

“Curiosidades que faltan en el Museo Nacional”

Las uñas muelas y dientes

De unos cuantos presidentes” [En el dibujo aparecen las uñas, muelas y dientes]

Armas que usaba el Correo

Cuando estaba en su apogeo” [En el dibujo aparece una tortuga]

“Visitando el cementerio... público” (Debajo de cada dibujo hay una leyenda)

 

En este viejo panteón                                  Aquí yace el heroísmo,

Duerme la Constitución                               La virtud y el patriotismo

 

Reposa en sueño eternal                              Murió en horrible naufragio

El crédito nacional                                      La libertad de sufragio

 

Bajo esta pesada losa                                  Aquí el gobierno legal

Doña Justicia reposa                                   Duerme el sueño funeral

 

Las caricaturas ofrecen, como ya se anotó, los distintos temas y escenarios de la época y sus circunstancias, pero el tono humorístico y grotesco se torna profundamente dramático y violento en la última ilustración (a todo color, que ya no es una caricatura), en la cual aparece el dibujo de una mujer (la República o la Constitución) tirada en el piso, acuchillada, cubierta de sangre (el color rojo es muy fuerte y abundante) junto a su asesino (el Presidente), parado al lado mostrando el arma homicida y un título con signos de admiración “¡¡Sufragio Libre!!” (N° 48).

 

V.- CONCLUSIONES

 

Cabe consignar que estas conclusiones están limitadas al corpus relevado (un número acotado de publicaciones correspondientes a un período determinado), por consiguiente lo más probable es que estén teñidas de cierta parcialidad que nos impide establecer generalizaciones.

1) La mujer no tiene ningún protagonismo; cada vez que aparece lo hace en forma degradada (como prostituta en orgías o bailes demenciales, postrada , herida o muerta como “República” o “Constitución”) o ridiculizada en “Tés” o eventos de beneficencia de señoras anodinas.

2) Los principistas en camisa presentan una comicidad compleja, en la cual es difícil desentrañar a quien va dirigida o cual es el objeto (o el objetivo) de la risa. Como señala Pierre Bourdieu “El discurso escrito es un producto extraño” (1996: 11) y aquí hay que irlo desentrañando a medida que se avanza en la lectura, pues lo cómico transita caminos indirectos.

 

Las palabras que son la apuesta de las luchas políticas o religiosas, a la manera de los acordes musicales, pueden presentarse en estado fundamental, con un sentido fundamental en la base, en primer plano, aquel que los diccionarios enuncian primero, después un sentido que no se oye sino en segundo plano, y después un tercero (Bourdieu, 1996: 118).

 

Los principistas se ríen de ellos mismos: “Los principistas viéndose en camisa reniegan de los que les han sacado el ropaje de honorabilidad con que cubrían sus crímenes y sus defectos y prorrumpen en amenazas, ya contra fulano, ya contra zutano” (N° 1). Lo interesante de este complejo mecanismo es que ese humor, los insultos, el descrédito, lo caricatural, lo procaz  recae sobre los mismos “principistas”, porque no pueden reírse directamente del otro (en este caso Latorre y su dictadura) y a través de ellos vehiculizan la ridiculez de ese “otro”. Es un efecto de rebote, pero también como dice Josefina Ludmer son las “tretas del débil” (1984).

3) El humor de El Negro Timoteo es directo y sigue de alguna manera los modelos de la estampa satírica, herencia de la Revolución Francesa,  estampa que difundió la imagen absolutamente negativa del enemigo. Juan Idiarte Borda es satanizado y es la expresión más estricta de la maldad y todas sus derivaciones.

Para culminar diremos que tanto en las “tretas del débil” de Los principistas en camisa como en la  “satanización” del enemigo de El negro Timoteo estamos frente a dos artificios distintos, pero que conducen a un objetivo común: el humor como estrategia de resistencia.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

 

BAUDELAIRE, Charles. Lo cómico y la caricatura. Madrid, A. Machado Libros S.A., 2001.

 

BERGSON, Henri. La Risa. Buenos Aires, Losada S.A., 1939.

 

BOURDIEU, Pierre. Cosas Dichas. Barcelona, Gedisa , 1996.

 

Diccionario de Literatura Uruguaya, Tomo A–K. Montevideo, Arca/Credisol, 1987.

 

LUDMER, Josefina, “Tetras del débil”, en La sartén por el mango (Patricia González y Eliana Ortega eds.). República Dominicana, Huracán, 1984.

 

ODDONE, Juan Antonio. El principismo del setenta, Una experiencia liberal en el Uruguay. Montevideo, Universidad de la República/ Facultad de Humanidades y Ciencias, 1956.

 

RAMÍREZ, J. P, DE VEDIA, A., HERRERA Y OBES, J. La deportación a La Habana en la barca Puig. Montevideo, Banda Oriental, 1991.

 

ROCCA, Pablo, “La literatura testimonial del principismo”, prólogo a La deportación a La Habana en la barca Puig, de Agustín de Vedia, José Pedro Ramírez y Julio Herrera y Obes, Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1991.

 

ZUM FELDE, Alberto. Proceso Intelectual del Uruguay, De la colonia al romanticismo. Montevideo, Nuevo Mundo, 1987.

 

FUENTES

 

Testimonio oral brindado por el Profesor Agregado Pablo Rocca en el Curso Panorámico de Literatura Uruguaya en el marco del Programa Literatura en revistas: del Novecientos al fin de la dictadura (1984).

 

 

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